Los estoicos: Claves para alcanzar la armonía interna

Muchas veces asociamos a la Filosofía como una disciplina que poco tiene que ver con nuestra vida cotidiana, pero si investigamos un poco, hay ejemplos en la historia de la humanidad que contradicen ésta idea. Uno de estos ejemplos fueron  los estoicos.

escuela de atenasEllos definen al hombre «sabio» como aquel que acepta y consiente con calma el «destino» que el «orden» y las «leyes» de la Naturaleza le deparan. Para los estoicos el destino representaba el conjunto de todas las experiencias que el hombre puede tener en todos los órdenes de la vida. Por otro lado, el orden y las leyes se refieren a la idea de los arquetipos de Platón.

Para entender esto, vasta que pensemos en las leyes físicas de la naturaleza, que los estoicos extendían, al igual que Platón y Sócrates, al terreno de la mente humana. Así como la naturaleza estaba gobernada por leyes que sin el estudio y observación se nos pasan inadvertidos, el ser humano se encontraba también gobernado por leyes.

Esta aceptación tranquila del propio destino se alcanza mediante el control y el dominio de las pasiones, los impulsos y los afectos. Esto se logra si usamos correctamente nuestra capacidad de pensar. Nuestra razón individual, si se ejercita y se cultiva, disipando la ignorancia, está en comunicación con la razón eterna y universal que gobierna el mundo y que «participa» esencialmente de ésta. Hoy podemos traducir esto por el control de nuestras emociones.

Toda su práctica se basa en el autocontrol o autodominio, así el «sabio» llega a ese estado de imperturbabilidad frente a la adversidad, frente a sí mismo y también frente a lo que consideramos eventos placenteros. Según los estoicos, ésta impasibilidad del alma lleva a la ataraxia (serenidad; tranquilidad de ánimo) y representa la única forma de felicidad a la que resulta legítimo o moralmente aceptable aspirar.

Para ellos el universo es como una unidad armónica, una estructura organizada de la que el hombre forma parte. Si fuéramos capaces de entender nuestra conexión con esa unidad armónica, la conexión entre todas las causas, podríamos comprender el pasado, conocer el presente y prevenir el futuro, lo que nos permitiría dejar de temer al destino.

cocerónEl estoicismo declara que este mundo es el mejor de todos los posibles (declaración que hiciera siglos después el filósofo Leibniz inspirado en los estoicos), y que nuestra existencia es parte de este proyecto universal, pues cada uno de nosotros es un elemento de la gran familia global, lo cual tiene implicaciones a la hora de eliminar barreras sociales, regionales o raciales.

Si actuamos correctamente, si aplicamos las leyes naturales a la conducta humana, la libertad y la serenidad se pueden alcanzar independientemente de las comodidades materiales, el éxito y el reconocimiento. Esto es difícil de lograr en donde la propaganda promueve una seguridad basada exclusivamente en la adquisición y el goce pasajero.

Al estar tan ocupados de lo pasajero olvidamos el fin primordial de la vida por eso sostienen que hay que buscar el conocimiento verdadero para ver claro cuál es la mejor manera de encarar la vida, que para ellos consiste en llegar a la virtud. Hemos de reeducarnos para interpretar correctamente lo que percibimos.

Esto es como un ejercicio continuo y permanente de revisión de nosotros mismos. Viviendo conforme a la razón, surgirá la comprensión de que todo lo que ocurre es parte de un proyecto cósmico y, por tanto, si queremos ser libres, tendremos que aceptar que tenemos que entrenarnos y vivir de acuerdo con la naturaleza, evitando ser arrastrados por las pasiones para no sufrir innecesariamente.

La concepción estoica considera que el sabio ideal es un ciudadano del mundo. La visión cosmopolita le lleva a defender la igualdad en dignidad de todos los seres humanos y la solidaridad entre ellos. Pero es fundamental la aplicación de estas ideas trascendentales en el quehacer diario, aceptando que tendremos que «entrenar» constantemente para lograr resultados positivos.

Como dice un sabio moderno G. I. Gurdjieff, entendimiento y comprensión no son lo mismo. Entender es literal, por ejemplo, leemos un texto y entendemos las palabras pero comprender es leer el texto, extraer el significado del mismo y que esto nos lleve a una capacidad de aplicación práctica de lo aprendido. Eso es verdaderamente estoico.

*Para los que quieran seguir investigando, les damos un listado de filósofos estoicos notables: Zenón de Citio, Epicteto, Séneca, y Marco Aurelio.

SIN COMENTARIOS

Deja una respuesta